14 abr 2015

Alimentos funcionales

Tenemos la costumbre de pensar que si algo es bueno, mucho de eso, será mejor.
Desgraciadamente en Nutrición y Dietética cuánto más mejor, o cuanto menos mejor no suelen cumplirse ni funcionar.

Los alimentos funcionales o nutracéuticos son alimentos que contienen sustancias que hacen que el alimento tenga un valor añadido al valor intrínseco. Las sustancias y nutrientes añadidos pueden ser múltiples.
Hace unos 30 años, no existían alimentos ricos en vitaminas, en minerales, en sustancias que regulan el colesterol... 
Hoy es no sólo normal, sino casi común que los alimentos aporten un nutriente adicional especial.
alimentos funcionales


Alimentos funcionales: ¿funcionan?

Los alimentos funcionales son alimentos a los que se les añaden nutrientes que pueden proporcionar un beneficio añadido independiente del valor nutricional propio del alimento.

Sin embargo, no debemos tratar a estos alimentos como "simples" alimentos, porque no lo son. 
Poseen unas indicaciones de uso, recomendaciones de consumo y recomendaciones máximas.

Últimamente se confunde alimentos funcionales con alimentos que tienen ciertas propiedades de forma natural
Por ejemplo, los licopenos presentes en el tomate no hacen del tomate un alimento funcional porque no se le ha añadido, ya están presentes en el tomate de forma natural. 
Pero la mantequilla no contiene de forma natural esteroles vegetales. Cuando se añaden ayudan a reducir el colesterol. Este si es un alimento funcional.
Uno de los alimentos funcionales más común y utilizado son los cereales de desayuno, a los que se enriquece con vitaminas y minerales.
Los efectos de muchos de los ingredientes utilizados en alimentos funcionales en ocasiones no poseen eficacia probada o es insuficiente.

Estos son algunos de los ingredientes más utilizados en la industria alimentaria con eficacia probada o muy probable.

Ácidos grasos:

Ácidos grasos monoinsaturados

Son grasas insaturadas que se encuentran en frutos tipo nuez. Tienen efectos beneficiosos sobre la salud cardíaca y podrían reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular.
La sustitución de grasas saturadas por grasas insaturadas en la dieta contribuye a mantener niveles normales de colesterol sanguíneo.

Ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 / Ω3

Se encuentran en semillas de avellanas y linaza. Contribuyen a reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular, puede mejorar el mantenimiento de funciones mentales y visuales. 
2g de ácido alfalinolénico contribuyen a mantener los niveles normales de colesterol.
Está elaborado con semillas de lino, pero de cultivo ecológico.

Ácidos grasos Omega-3- DHA/EPA

Se encuentra en el salmón, atún y aceite de pescado. Reducen el riesgo de enfermedad cardiovascular, puede mejorar el mantenimiento de funciones mentales y visuales.

Carotenoides:

Beta caroteno β-caroteno

En las zanahoria, frutas, verduras. Posible neutralizante de radicales libres, posible fortalecedor de las defensas antioxidante.

Luteína, zeaxantina

En las coles, espinacas, acelgas, huevos, cítricos. Podría contribuir al mantenimiento de una visión saludable.

Licopenos

Tomate y derivados. Podría contribuir al mantenimiento de la próstata.

Esteroles vegetales, estanoles:

Muy conocidos en productos lácteos.

Estanoles y esteroles libres

Se encuentran en maíz, soja, trigo, alimentos fortificados. Podría reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Ésteres de estanoles y esteroles

Suplementos dietéticos, aderezos fortificados. Podría reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Fibra dietética:

Beta glucano

Avena, salvado, harina. Podría reducir el riesgo de enfermedad coronaria.

Fibra insoluble

En el salvado de trigo. Podría contribuir a mantener el sistema digestivo.

Fibra soluble

Cáscara de Psillium. Podría reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Cereales en grano

Podrían reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular, cáncer y contribuir al mantenimiento de niveles de glucosa adecuados.

Fitoestrógenos:

Muy utilizados en lácteos y especialmente bebida vegetal, principalmente de soja.

Isoflavonas, daidzeína, genisteína

En la soja y derivados. Desde 2011 se sabe que no contribuyen a mantener la salud ósea, ni favorecen la salud menopáusica, los sofocos ni otros síntomas de la menopausia.

Flavonoides:

Antocianidinas

Moras, cerezas, uvas rojas, frambuesa. Podrían fortalecer las defensas antioxidantes celulares.

Flavonoides, catequinas, epicatequinas y procianidinas

Té, cacao, chocolate, manzana, uvas. Podrían contribuir al mantenimiento de la salud cardíaca.

Flavanonas

Cítricos: Podrían neutralizar los radicales libres, podría fortalecer las defensas antioxidantes celulares.

Flavonoles

En la cebolla, manzana, té, brócoli. Podrían neutralizar los radicales libres y fortalecer las defensas antioxidantes celulares.

Proantocianidinas

Moras, manzana, fresas, uvas y vino, cacahuete, canela, caco y chocolate. Podrían contribuir al mantenimiento de la salud cardíaca y del tracto urinario.

Isotiocianatos:

Sulforafano

Col, brócoli, rábano, repollo, coliflor. Podrían mejorar la desintoxicación de compuestos no deseados y mejorar las defensas antioxidantes.

Polioles:

Alcoholes de azúcar

Xylitol, sorbitol, manitol, lactitol...En alimentos con endulzantes acalóricos, chicle, otros. No poseen efecto cariogénico (no provocan caries) pero no reducen el riesgo de padecer diabetes.

Prebióticos y Probióticos:

Inulina, fructo-oligosacáridos (FOS), polidextrosa

En el ajo, puerro, miel, alimentos fortificados. Podría mejorar la salud gastrointestinal. Podría mejorar la absorción del calcio.

Lactobacilos, bifidobacterias

Yogur, lácteos. Podría mejorar la salud gastrointestinal y sistema inmune.

Te recomiendo estos prebióticos. El de Probiolac es posiblemente el más completo y potente. Contiene 30 especies diferentes de lactobacterias y bifidobacterias en una cantidad de 120.000 millones, es decir 12 veces más que Actimel.
 

Derivados de azufre:

Sulfuro dialil, trisulfuro de metilalil

Ajo, cebollas, puerro Allium. Podría ayudar a desintoxicación, puede mantener la salud cardíaca, puede mejorar el sistema inmune.

Di-tiol-tiones

Verduras crucíferas Cruciferaceae. Podría contribuir al mantenimiento de una correcta función del sistema inmune.

El ejemplo de Densia

Por ejemplo, Densia de Danone, es un yogur al que se ha añadido una cantidad extra de Calcio -y vitamina D- con el objeto de ofrecer un valor añadido al que de por sí ya tiene la leche.

En relación exactamente al Calcio, hay un estudio reciente del que se desprende información importante que se resume en que más calcio no es mejor. 
Siendo las RDA (recomendaciones diarias) de Calcio de 1000-1200mg/día, el estudio afirma que un aporte extra de 500-600 mg para la mayoría de mujeres es suficiente. Calcio, función y recomendaciones.

Si tenemos en cuenta las recomendaciones de ingesta diaria de 1200 mg para mujeres mayores de 50años, las estrategias a seguir para aumentar el consumo de calcio en esta población serían:
  1. Aumentar la ingesta de calcio a través de alimentos ricos en calcio. Debe buscarse la estrategia oportuna para aumentar el calcio proveniente de alimentos en la dieta, equilibrando además el resto de alimentos.
  2. De fracasar, puede utilizarse alimentos funcionales. En el caso de Densia, aporta 400 mg por vaso de yogur. Si tenemos en cuenta las recomendaciones del Institute of Medicine de un aporte adicional de 500-600 al actual, debemos consumir un máximo de un Densia diario. Asegurarse del contenido total ingerido en el resto de alimentos -otros lácteos, cereales, etc-.
  3. En último término puede recurrirse al uso de suplementos dietéticos.
Este es uno de los pocos que sólo contiene calcio. Muchas veces contienen vitamina D (u otras) por lo que tomamos continuamente sobredosis de otros nutrientes sin necesidad.

No debemos olvidar que existen recomendaciones de ingestas de nutrientes para la población, y que superar esas ingestas no aporta mayor beneficio. Además, un exceso de determinadas sustancias (simplemente vitaminas) puede resultar incluso tóxico.

Conclusiones

Los alimentos funcionales son una parte importante en el bienestar, en el que se debe incluir una dieta equilibrada y ejercicio físico regular, pero debemos recordar que no son soluciones mágicas y que debemos consumir una amplia variedad de alimentos de todos los grupos para incorporar más componentes beneficiosos.

Las investigaciones son con frecuencia insuficientes, con métodos poco homogéneos y/o promovidas por la propia marca.

Incluso en referencia a los lácteos, existen estudios que ponen en duda la viabilidad de que las bacterias del yogur sobrevivan al estómago y sean capaces de su colonización en el intestino. 
De ahí que el efecto que se le atribuyen a algunos lácteos actuales con bacterias patentadas, queda todavía por demostrar.
El consumo de alimentos de temporada frescos y variados asegura que se consumen sustancias químicas naturales de efecto cuando menos igual al ofrecido por productos procesados.

 

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