2 de septiembre de 2015

Intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa se define comos un conjunto de síntomas intestinales que sigue a la ingesta de lactosa en personas con déficit de lactasa -la enzima intestinal que digiere la lactosa-.

La intolerancia a la lactosa puede ser de varios tipos y puesto que la actividad de la lactasa disminuye con la edad, se hace más evidente cuanto más adultos, siendo mayor en ancianos.

Aspectos nutricionales de la intolerancia a la lactosa

La lactosa es el principal hidrato de carbono de la leche.
Pero también se utiliza en la industria alimentaria ampliamente como aditivo en múltiples productos.

La lactosa es un disacárido formado por glucosa y galactosa.
lactosa
Estructura de la lactosa

La digestión de la lactosa ocurre gracias a las enzimas de la membrana de las células intestinales.
Estas células contienen lactasa.
La lactasa es la enzima más abundante en las primeras porciones del intestino delgado, en duodeno y yeyuno, y menor actividad cuanto más nos acercamos a su última porción, al íleon.

Tras la acción de la lactasa, la lactosa se convierte en dos monosacáridos: galactosa y glucosa.

Ambos son transportados al interior de la membrana celular intestinal por transporte activo acoplado a re absorción de sodio: se realiza con gasto de energía con intercambio de sodio.

Síntomas de intolerancia a la lactosa

Cuando la lactosa no es correctamente digerida se queda en el intestino y retiene agua, que puede producir diarrea.
En el intestino grueso es fermentada por las bacterias del colon produciéndose ácidos grasos de cadena corta, dióxido de carbono e hidrógeno.

Los síntomas incluyen dolores y calambres abdominales, diarrea retortijones... y la gravedad depende de la cantidad de lactosa ingerida y la intolerancia individual.

Tipos de intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa puede ser de tres tipos: primaria, secundaria o funcional.
  1. La intolerancia a la lactosa primaria se da en personas sin ninguna enfermedad intestinal. Existe una forma más rara de déficit de lactasa que se da en niños y otra más habitual en adultos.
  2. La deficiencia secundaria se produce en personas con alguna patología intestinal o tras períodos de reposo absoluto del tracto intestinal como ocurre en pacientes con alimentación parenteral o pacientes que no ingieren alimentos durante días.
  3. La deficiencia funcional a la lactasa se da en pacientes que presentan un rápido vaciamiento gástrico -por ejemplo los sometidos a gastrectomía-, lo que hace que a pesar de que la actividad de la lactasa es normal, el tiempo de contacto de la enzima con la lactosa es insuficiente.
La intolerancia a la lactosa es más frecuente en personas de origen mediterráneo, raza negra y asiática, judíos e indios norteamericanos.
Muchas de las personas que se consideran intolerantes a la lactosa no presentan intolerancia. Busque diagnóstico Médico.

Diagnóstico de intolerancia a la lactosa

El diagnóstico de intolerancia a la lactosa puede determinarse de varias formas:
  • Historia dietética que relacione la ingesta de lactosa con los síntomas. Método fiable, fácil y eficaz en pacientes que ya poseen una historia dietética documentada. Complicado si se realiza con la aparición de los síntomas o a posteriori.
  • Ensayo de dieta restringida en lactosa y esperando la desaparición de los síntomas.
    Poco práctica, muy costosa, dificultosa.
  • Test de hidrógeno espirado, una prueba médica en la que se administran 50 g de lactosa al paciente y se mide el aire espirado. Si contiene más hidrógeno del normal se debe a la acción bacteriana por la presencia de lactosa no digerida.
    Es el clásico para diagnóstico médico.
  • Biopsia intestinal para medir la actividad de la lactasa.
    No frecuente en diagnóstico en atención primaria.
  • Prueba de tolerancia, en la que se determinan los niveles de glucemia tras administrar una dosis elevada de lactosa oral.
    Incrementos de la glucosa plasmática indican claramente déficit de lactasa.

Consejos para intolerantes a la lactosa

Antes de seguir una dieta sin lactosa es imprescindible asegurarse de que se es intolerante mediante el correspondiente diagnóstico médico.
La restricción de lactosa en la dieta limitará la ingesta de leche y alimentos lácteos, que resultará en déficits de calcio, riboflavina y vitamina D, especialmente en personas que tienen requerimientos más altos -niños, adolescentes, embarazadas, lactantes-.

En estas circunstancias hay que considerar la suplementación de calcio y/o vitamina D para satisfacer los requerimientos.
No suele ser necesario suplementar con riboflavina dada su presencia en otros muchos alimentos.
Consulte con un Dietista Nutricionista
La mayoría de los pacientes diagnosticados presentan una intolerancia parcial que les permite tomar pequeñas cantidades de lactosa.

Estudios demuestran que una taza de leche al día no agrava los síntomas abdominales en la mayoría de los pacientes y que raramente es necesaria una dieta exenta por completo de lactosa.
  • Pruebe a tomar una pequeña cantidad de alimento que contenga lactosa y aumente la cantidad a medida que la vaya tolerando.
  • Intente elegir lácteos enteros (no desnatados) ya que pueden ayudar a hacer la digestión y vaciamiento gástrico más lento y puede que permita una mejor digestión por la lactasa intestinal.
  • Pruebe los yogures, kefir o leche con bacterias o microorganismos VIVOS, ya que gran parte de la lactosa ya se ha digerido.
    No valen los pasteurizados después de la fermentación, los que duran varios meses sin refrigeración.
  • Varíe la fuente de bacterias lácticas que ingiere: cambie de marcas.
  • Si evita los lácteos y derivados, asegúrese de llevar una alimentación rica en otros alimentos con calcio.
No sustituya la leche por bebidas vegetales: no son equivalentes. En su lugar, beba leche sin lactosa.

Conclusiones

  1. No existe razón justificada para seguir una dieta sin lactosa sin haber sido previamente diagnosticado de intolerancia a la lactosa.
  2. Seguir una dieta sin lactosa no mejora la digestión de las personas que no padecen intolerancia, ni hace que su digestión sea "más ligera"
  3. Si ha sido diagnosticado de intolerancia a la lactosa busque consejo por un Dietista Nutricionista.

Más información en el artículo sobre la lactosa.

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