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Alimentación del anciano

la alimentación del anciano tiene características particulares y especiales.

La personas mayores deben cuidar tanto o más su alimentación, ya que en este período de la vida son muy frecuentes los problemas nutricionales y la desnutrición.

Consejos de alimentación del anciano

Además, la alimentación del anciano se ve en muchas ocasiones afectada por la soledad, la falta de poder adquisitivo, las enfermedades, la falta de dentadura o la ingesta de medicamentos.

Estos factores, solos o combinados, modifican notablemente la ingesta y por tanto la nutrición.

La soledad, el aburrimiento y la dejadez, hacen que mucha gente coma poco, mal o recurra a platos procesados.
La falta de poder adquisitivo hace que mucha gente coma peor y se nutra menos.
Las diferentes enfermedades que se pueden sufrir, tampoco ayudan. Los ancianos evitan alimentos por estar enfermos pero no saben exactamente que pueden comer o que no.
La falta de piezas dentales o de dentadura completa, dificulta y a veces imposibilita el consumo de muchos alimentos. O dificulta la digestión causando ardor, dolor o trastornos digestivos.
La ingesta de varios o muchos medicamentos empeora la nutrición adecuada.

Recomendaciones dietéticas para ancianos

Como norma general, la alimentación de los ancianos debe tener unas características:

  1. Ingerir suficiente cantidad de líquido. Se recomienda unos 2 litros de líquido diario. Es necesario beber al menos 4 o 5 vasos de agua diarios. Con la edad se pierde parte de la sensación de sed, por lo que es muy importante beber y no esperar a que se tenga sed -especialmente en verano- para evitar la deshidratación.
  2. Repartir las tomas en 4 a 5 comidas diarias. Es aconsejable que el anciano ingiera en la cantidad necesaria cantidad variada de alimentos. En personas de poco peso o menos activas se aconseja tamaño de la ración y número de raciones menor. De la misma forma, las personas de mayor peso y/o actividad, deben ingerir mayor cantidad.
  3. Mantener un peso estable, saludable, evitando perder o ganar repetidamente. Para luchar contra la obesidad es importante evitar los excesos y aumentar la actividad física ligera.
  4. Llevar una alimentación variada. Ningún alimento es bueno o malo por sí mismo; es la combinación de todos ellos lo que configura una adecuada alimentación, ya que ningún alimento aporta todos los nutrientes que necesitamos.
  5. Solicitar asesoramiento profesional en caso de tener que llevar una alimentación especial motivo de una enfermedad -diabetes, hipertensión, etc-.
  6. Preferir y aumentar el consumo de verduras, frutas, cereales -integrales-, lácteos y pescado.
  7. Moderar el consumo de sal, dulces, bebidas alcohólicas y excitantes -té, café-.
  8. Debe evitarse el seguimiento de dietas restrictivas, ya que la prevención a largo plazo puede producir carencias. La prioridad es siempre la mejora de la alimentación del momento presente.

Raciones aconsejadas de alimentos

La siguiente tabla muestra las raciones aconsejadas de alimentos con los pesos de las raciones de alimentos típicas.

Lácteos3-4 raciones / día
Leche: 1 vaso (200 ml)Yogur/cuajada: 1 unidad (125g)
Queso fresco (“petit suisse”): 60 gOtros quesos : 30-40 g
Carne, pescado, huevos2-3 raciones / semana
Carne: 100-150 gPescado: 100-150 g
Huevos: 1 unidad 
Frutas2 – 3 raciones / día
1 pieza mediana (150 g)Zumo: 1 vaso (200 ml)
Verduras y hortalizas3-4/día de 100-150 g
Cereales, legumbres y frutos secos6-8 raciones/día
Pan: 1/3 de barra (30-40 g)Cereales desayuno: 30-40 g
Arroz, pasta: 40-60 gLegumbres: 40-60 g
Bollería, galletas: 30-40 gFrutos secos (sin sal): 30 g
Aceites y Grasas: moderación< 80 g/día
Azúcar: moderación< 50 g/día


 

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