Atún en lata

Atún claro : ¿veneno en lata?

Atún claro. No está todo tan claro

¿ Es el atún en lata un veneno ?

El atún claro en lata es uno de los alimentos procesados más consumidos. Permite disponer de proteína animal de alto valor biológico, con muy bajo contenido en grasa y rico en grasas cardiosaludables (omega y poliinsaturadas).

Pero algunas personas empiezan a ver peligroso el consumo de atún enlatado y dejan de hacerlo tan frecuente.

Lo cierto es que el atún en lata posee características que lo hacen un alimento cuando menos poco aconsejado, especialmente considerando la cantidad que ingieren a la semana algunas personas.

Pero ¿por qué el atún en lata podría ser peligroso?

Metilmercurio

Desde hace varios años existe una alerta alimentaria que aconseja evitar el consumo de peces grandes y similares al atún blanco.
Esta alerta afecta a pescados como el atún rojo, el tiburón, el lucio o el emperador.

Aunque las autoridades sanitarias no han hecho referencia al atún blanco podría pensarse que por su similar tamaño, el atún blanco también es una especie con alto contenido en mercurio.

Por ello es lógico pensar que el atún blanco podría contener también elevadas cantidades de metilmercurio, o al mayores de las que conozcamos. Igualmente para el bonito.

Algunas tablas, posiblemente poco fiables, indican incluso mayor contenido en el atún blanco.

Lo que sí parece lógico es concluir que al menos debe contener alguna cantidad de metilmercurio.

 

Bisfenol A

El bisfenol A o BPA es un plástico y derivado de plástico ampliamente utilizado.

En la industria alimentaria se utiliza como material de recubrimiento de latas de bebidas de refrescos, latas de conservas o tetrabricks. Este “plastificado” interno evita que el contenido de la lata oxide la lata que lo contiene, o que deshaga el papel.

El bisfenol A se conoce como “interruptor endocrino“:  interfiere con el sistema endocrino, normalmente aumentando excesivamente o disminuyendo casi totalmente la actividad o efecto de una serie de hormonas.
Esto produce una serie de problemas innumerables, ya que las hormonas regulan todos los procesos corporales y no sólo los relacionados con la digestión o metabolismo.

El BPA se encuentra actualmente en revisión por las autoridades sanitarias de todo el mundo, ya que se sospecha que su toxicidad y exposición continuada a la que estamos sometidos es altamente perjudicial. Algunos países como Francia y Canadá ya han tomado algunas medidas de precaución prohibiendo su presencia en biberones o chupetes.

Por estas razones, el atún claro -potencialmente alto en metilmercurio- introducido en una lata con bisfenol A – que altera el sistema endocrino- puede que no sea un alimento tan adecuado como creemos y quizá debamos reducir su consumo a cantidades más razonables y mucho más limitadas a las que hacen algunas personas.

Consumir una lata de atún en conserva a diario, no es saludable: no es variedad de dieta.