Las dietas dietas cetogénicas o sin hidratos de carbono son dietas en las que no se ingiere ningún alimento con hidratos de carbono o se ingieren alimentos con muy pocos hidratos.

Puesto que la base correcta de la alimentación deben ser los hidratos de carbono complejos o integrales, que deben aportar la mitad del total diario de energía, cualquier dieta que no siga este principio no es equilibrada y por tanto debe evitarse.

Dietas cetogénicas

Las dietas sin hidratos carecen de fundamento científico, no fomentan hábitos alimentarios correctos y producen un efecto rebote bastante exagerado. No se pueden mantener en el tiempo, no son equilibradas y por eso no son aconsejables en ningún caso. Hay riesgo de hipoglucemia severa que puede conducir a daño cerebral irreversible.

Reparto de macronutrientes en las dietas cetogénicas

La dieta cetogénica por excelencia es la Dieta Atkins. Aunque fue muy popular, hoy día muy poca gente la sigue, pues ha demostrado ser insostenible.

Dieta Atkins

La dieta de Atkins o dieta Atkins es extremadamente conocida, pero no es original. Su precursora es del año 1863 y es la Dieta de Banting.

Básicamente consiste en reducir al máximo la ingesta de todo tipo de hidratos de carbono -cereales, féculas, leche y derivados, legumbres, frutas, azúcar…- sin limitar el consumo de grasas: margarina, aceites, etc; ni de proteínas: carnes, pescados, huevos, etc.

Además se debe realizar 5 o mejor 6 comidas al día, una cada 3 ó 4 horas.

Características de la dieta Atkins

  • Dieta sin hidratos de carbono
  • Prohíbe la ingesta de hidratos de carbono
  • No hay límites con grasas ni proteínas
  • Deben hacerse 6 comidas diarias o tentempiés
  • No saltarse el desayuno
  • Prohíbe el alcohol, ya que supone que actúa como carbohidrato
  • Promueve el ejercicio físico

Según su autor, la dieta rica en grasas promueve la secreción de acetona en el organismo movilizando las mismas, lo que produce saciedad y por tanto disminución de peso.

También asume la imposibilidad de que las grasas se acumulen sin presencia de hidratos de carbono. Según esta dieta no hace falta contar las calorías, solo los hidratos de carbono.

Ejemplo de dieta Atkins

Un ejemplo de un día de una dieta Atkins podría ser:

Desayuno: Huevos con jamón o bacon, tortilla, pescado ahumado, filete…
Comida: Bistec con ensalada, asado de cerdo con verduras, trucha, filete de ternera, queso curado…
Cena: Pollo asado, cordero con guisantes, cóctel de gambas con mayonesa …

Aproximadamente un 60-70 % de la energía procede de las grasas y un 30% de las proteínas. Tan sólo un 3 al 5% es energía que proviene de hidratos de carbono.

Inconvenientes y peligros de la dieta Atkins

  • Es una dieta muy desequilibrada.
  • Provoca trastornos lipídicos severos como hipercolesterolemia e hipertrigliceridemia.
  • Muy baja densidad de nutrientes.
  • Muy pobre en fibra o sin fibra.
  • Con frecuencia requiere utilización de laxantes.
  • Requiere mega dosis de vitaminas y minerales.
  • Es muy monótona.
  • Produce daño hepático.
  • Provoca mal aliento y sudor muy maloliente.
  • Aumento ácido úrico.
  • Puede provocar sobrecarga renal.
  • Puede producir hipopotasemia.
  • Posibles arritmias cardíacas
  • Causa déficit nutricional.
  • Puede producirse obstrucción intestinal

Se ha demostrado que es cierto que esta dieta hace perder más peso que una dieta mixta equilibrada. Sin embargo, parte de esa pérdida se debe a pérdidas de agua, glucógeno y musculatura. Las pérdidas de agua se recuperan tan pronto se come de forma correcta.

La pérdida de agua corporal es explicable de la siguiente forma:

El organismo metaboliza todos los hidratos de carbono de la dieta para degradarlos a glucosa. La glucosa pasa a la sangre y se usa directamente o si sobra, se almacena como glucógeno, principalmente en el músculo y el hígado. Para ello, en el proceso de transformación de glucosa a glucógeno, el cuerpo usa agua para “empaquetar” ese glucógeno.

Cuando se comienza una dieta sin hidratos de carbono, cetogénica o una dieta Atkins, las reservas de glucógeno se gastan rápidamente al principio de comenzar la dieta. Como el cuerpo usa ese glucógeno para permitir el óptimo funcionamiento del cuerpo, se libera el agua almacenada y se pierde peso.
Esto hace que al inicio de la dieta, la pérdida de peso sea elevada en comparación con otras dietas.

¿Por qué cuando se deja una dieta cetogénica y se vuelve a comer equilibradamente, se obtiene un efecto rebote muy importante?

Cuando se vuelve a ingerir hidratos de carbono, el cuerpo vuelve a almacenar glucosa en forma de glucógeno. Debemos recordar que este es el comportamiento habitual y forma parte del funcionamiento normal del cuerpo. Al volverse a acumular glucógeno, y como en el proceso se acumula agua, y el agua que éste contiene, se recupera muy rápidamente el peso perdido.

El cuerpo posee numerosas formas que garantizan su integridad y mantenimiento de todas las funciones corporales. Cuantas más veces se haya sometido la persona a esta dieta, mayor será el estrés que sufra el cuerpo e intentará recuperar sus reservas con mayor rapidez.

Tras varias veces de ciclo de dieta y no dieta se observa que el peso ha aumentado considerablemente en cuanto al peso inicial. Esto es porque no se puede engañar al cuerpo. Cuando comemos correctamente, las hormonas se encargan de que todo funcione perfecto. Pero además, comer bien activa determinados genes que permiten que podamos perder peso, o que la microbiota intestinal sea la correcta y funcione con normalidad.

Cualquier cambio en este equilibrio tan delicado, hace que el cuerpo deje de responder y en el futuro sea más complicado perder peso, porque será necesario mayor esfuerzo, mayor actividad y más estímulos saludables para que el cuerpo se active.

Si alguien piensa que la solución es simplemente no volver a ingerir hidratos de carbono y mantener una dieta sin hidratos de por vida, no es posible.
No comer hidratos de carbono tiene a la larga graves consecuencias nutricionales: algunos órganos, especialmente el cerebro, sólo pueden utilizar glucosa como fuente de energía. Si no se ingieren hidratos de carbono en cantidad suficiente, se pueden producir desde mareos a desmayo.

Este problema que puede surgir por hipoglucemias es tanto mayor cuanto más activo es el individuo. Puesto que no hay hidratos de carbono en la dieta, y estos son la fuente de energía principal, el cuerpo tiene que quemar grasas. Pero este proceso es mucho más lento y menos eficaz en ejercicios explosivos y de fuerza en comparación que cuando consumimos hidratos de carbono. Además solo empeora porque aumenta las necesidades de hidratos de carbono del cerebro.

Las restricciones de hidratos de carbono a medio plazo pueden producir lesiones irreversibles. Los músculos en general sufren un desvanecimiento de fuerza, por lo que la actividad diaria se vuelve más y más pesada, siendo la actividad deportiva prácticamente imposible.

La pérdida de masa muscular puede deberse a varios factores, entre ellos la falta de la energía que el músculo necesita, es decir, la glucosa.

Además la dieta cetogénica produce sobrecarga hepática, producida por la ingesta excesiva de grasas y proteínas, así como al intentar compensar la falta de glucosa vital para nuestro organismo, produciéndola mediante complicados procesos. Estos procesos producen residuos metabólicos desembocan en lo que se conoce como acidosis metabólica. La acidosis es la consecuencia de la concentración de cuerpos cetónicos en sangre y que se eliminan por la orina, así como de acetonas en el aire espirado.

Además, el elevado consumo de carne está ligado a un aumento del cáncer y en el caso de que sean carnes procesadas hay un riesgo elevado de cáncer colorrectal. Tan solo 50 gramos de carne procesada diaria aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%.

Dieta de Pemmington

La dieta Pemmington es similar a la Atkins.
Permite el libre consumo de proteínas y lípidos, con baja ingesta de hidratos de carbono.

Se basa en la ingesta de carnes complementada con mantequilla y zumos de fruta.

Aunque no sea lo más adecuado, consumir zumos de fruta permite ingerir algunas vitaminas, minerales, agua, azúcares e incluso pequeñas porciones de fibra vegetal que no se ingería en la dieta Atkins.

Dieta de Lutz

Limita los hidratos de carbono aunque no es tan intransigente como la dieta Atkins que los excluye totalmente.

Lutz es autor de la obra “Vivir sin pan”.

En este libro el autor asegura que por el hombre a lo largo de la historia se ha comportado como un ser carnívoro, por lo que sus enzimas digestivas no han podido evolucionar y readaptarse a otra alimentación.

Por ello el consumo de hidratos de carbono estaría un poco en contra de su filosofía.

Los vegetarianos y veganos no son muy fans de sus teorías tampoco.

Características

  • Limitar la ingesta de hidratos de carbono, pero no la prohíbe.
  • No hay límites con la ingestas de grasas y carnes.

Inconvenientes

  • Muy desequilibrada.
  • Trastornos lipídicos severos: hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia.
  • Muy baja densidad de nutrientes.
  • Muy pobre en fibra.
  • Requiere utilización de laxantes.
  • Requiere suplementos de vitaminas y minerales.
  • Monótona.
  • Posible daño hepático.
  • Mal aliento.

Esperamos haber ayudado con estas dietas milagro. Si necesitas consejo profesional, contacta.

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