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Miraculina: endulzante natural

Miraculina: todo dulce todo el rato

¿Te imaginas comer un limón, un pomelo o un café y que sepa dulce? Pues es posible gracias a una sustancia llamada miraculin o miraculina.
No es casualidad que esta sustancia se llame miraculina. Su nombre procede del francés miraculeux, o del inglés miraculous milagroso, extraordinario.

Historia

La miraculina se encuentra en la mayor farmacia del mundo: la Naturaleza.
El francés Reynaud Des Marchais, un explorador, navegante y cartógrafo de la corte del rey de Francia, la describe por primera vez en sus viajes al África occidental entre 1704 y 1727. Des Marchais describe a los nativos comiendo las bayas de un arbusto.

Bayas de Synsepalum dulcificum

Bayas de Synsepalum dulcificum

Este árbol tiene varios nombres, algo que no suele ocurrir con mucha frecuencia. Quizás el gran interés despertado en la época hizo que diferentes botánicos la clasificaran con su propio nombre…

  • Bakeriella dulcifica (Dubard)
  • Pouteria dulcifica (Baehni) 
  • Synsepalum glycydora (Wernham)
  • Sideroxylon dulcificum (Schumach. & Thonn.)
  • Richardella dulcifica (Schumach. & Thonn.)
  • Bumelia dulcifica (Schumach. & Thonn.)

Es de hoja perenne (no se cae en la estación fría). Normalmente tiene altura de arbusto de 2 a 3 metros, aunque puede alcanzar los 10 metros. Crece en climas cálidos y húmedos, con preferencia por suelos pobres y ácidos.
Su aspecto es muy parecido al del árbol del níspero, con el peciolo que sujeta las hojas duro y grueso, algo piloso (peludo) con las hojas alargadas, duras.

Arbusto de Synsepalum dulcificum

Arbusto de Synsepalum dulcificum

Al final de la temporada lluviosa las flores blancas producen unas bayas de 3 a 4 cm de color rojo intenso que son ricas en miraculina.

Flor de Synsepalum dulcificum

Flor de Synsepalum dulcificum

Qué es la miraculina

Normalmente los frutos de las plantas son dulces y ricos en azúcares para atraer animales, que los ingieran y dispersen sus semillas. La miraculina es una proteína, lo que hace de este fruto un fruto diferente con respecto a otros frutos de la Naturaleza.

Los aminoácidos de la estructura de esta proteína se secuenciaron tan sólo hace 25 años, en 1989.
Consta de 191 aminoácidos -en una combinación de 4 monómeros que se asocian en 2 parejas – y cadenas de hidratos de carbono -glucosamina, manosa, fructosa, xilosa y galactosa-.

Esta sustancia tiene la capacidad de unirse a los receptores de sabor de la lengua y bloquearlos por completo durante 30 a 60 minutos aproximadamente, especialmente los receptores de sabor agrio y amargo.
Tanto la molécula de 2 monómeros como la molécula completa de 4 monómeros tienen la capacidad de transformar el sabor ácido en dulce, aunque no es dulce en sí misma.

El mecanismo de acción es aún desconocido, aunque sí parece que la miraculina depende de la acidez del medio: cuando el pH es más ácido, los receptores de la lengua son mucho más sensibles a la miraculina.

Por ser una proteína, se desnaturaliza e inactiva con calor o con la acidez del medio. Así, no podría utilizarse en cocinado de alimentos.  Puesto que cambia el sabor de los alimentos su consumo puede provocar el consumo de alimentos que causen problemas digestivos y ser potencialmente dañinos -ácidos, picantes, salados-

¿Alimento o complemento dietético? Legislación

Para el National Institutes of Health y la Food and Drug Administration estadounidenses no es un ingrediente alimentario.
El sitio web de la  European Food Safety Authority y el European Food Information Council no devuelven ningún resultado para miraculin, miraculine ni miraculina.

No parece haberse legislado su uso en Europa. (?)

 

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Adicción al azúcar

Obesidad, adicción al azúcar y calorías

La obesidad y las enfermedades asociadas tienen como causa principal la ingesta calórica excesiva y/o ausencia de actividad física.

La industrialización y nuevas aplicaciones en la industria alimentaria han permitido, cada vez más, elaborar productos de alto valor energético y escaso valor nutricional, lo que favorece la aparición y desarrollo de sobrepeso.
Los avances también han permitido elaborar alimentos especialmente sabrosos y muy aceptados por su sabor aunque su calidad y valor nutricional sean escasos o malo.

La mayoría de alimentos que producen atracción suelen ser dulces o alimentos que contienen altas cantidades de azúcar. Por eso no son pocos los estudios que pretenden descifrar el entramado y desvelar si el azúcar produce adicción en nuestro cerebro y los mecanismos en que lo hace.

El azúcar en el cerebro

Previos estudios apuntan a que el azúcar o sacarosa activa las neuronas en una región cerebral determinada, lo que produce liberación de dopamina, una hormona que está asociada con el placer.

El consumo repetido de azúcar puede producir un ciclo continuado de consumo que puede llegar a ser compulsivo en busca de rememorar los momentos placenteros iniciales.
Algo similar ocurre a consumidores de drogas y sustancias de abuso. También se han observado similares señales a las producidas en adicción.

Recientemente, se ha descubierto que la liberación de dopamina es mediada por neuronas en el hipotálamo lateral.

La activación de estas neuronas produce una preferencia por la sacarosa, como si las neuronas tuvieran un sensor de nutrientes general y otro específico para la sacarosa.

Aunque los estudios están elaborados con ratones, sirven para ayudar a comprender el modo en que el azúcar afecta a nuestro cerebro y cómo se produce esa adicción al azúcar.

El estado metabólico del organismo también puede producir mayor tendencia hacia la sacarosa.

Los estudios son cada vez más consistentes en demostrar esta relación entre el azúcar y el cerebro.

De momento se desconoce la forma en que se producen estas interacciones, que podrían producirse por interacción de las 2 moléculas de glucosa que forman la sacarosa. O por interacciones directas del sentido a través de nervios directamente asociados a esa región del cerebro.

El deseo  innato por el dulce y comidas más calóricas pudieron ser un medio de adaptación en el pasado.
Sin embargo en la actualidad en la vida actual supone un problema que causa sobrepeso, obesidad y decenas de patologías asociadas.

El uso de edulcorantes acalóricos artificiales no siempre es una recomendación y deben consumirse ocasionalmente en nuestra dieta.

En su lugar debe optarse por seguir una alimentación con más alimentos frescos y menos transformados en general, o en todo caso alimentos procesados más sanos.