Entradas

ADN

Nutrigenética y Nutrigenómica

Genética, Nutrigenética y Nutrigenómica

La aplicación de la genética a enfermedades es una ciencia emergente que está de moda pero que aun no está preparada para la práctica.

Al contrario que en los casos en los que un sólo gen produce una mutación que resulta en una característica, la mayoría de enfermedades crónicas como enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer, etc- son multifactoriales, es decir que están producidas por varios factoresLas mutaciones genéticas solo pueden predecir en parte el riesgo de enfermedad.

Los genes

El cuerpo humano contiene células con 23 pares de cromosomas. Cada cromosoma contiene de 20 a 25 mil genes.

Los genes contienen toda la información biológica necesaria para construir y mantener el organismo vivo. Son responsables de la formación de proteínas y la función metabólica.

Los genes pueden activarse o desactivarse en respuesta a diferentes y múltiples señales que el núcleo de la célula recibe de factores internos (como enzimas, proteínas, hormonas, etc)  y factores externos como la dieta, la contaminación atmosférica, el uso de sustancias tóxicas, etc.

Los genes están compuestos por 2 tipos de “bases” las cuales a su vez poseen dos tipos de nucleótidos.
Al igual que el alfabeto binario (de 1 y 0) es el usado por ordenadores, el ADN se codifica con 4 nucleótidos: adenosina, timina, guanina y citosina.

El genoma es la secuencia genética completa de un organismo.

Las variaciones del genoma entre humanos son menores de 1%.
Pero con un pez cebra compartimos el 85% de los genes.

Genética nutricional

La genética nutricional pretende conocer cómo los nutrientes interaccionan con los genes y hacen que éstos se activen para producir un fenotipo determinado, incluyendo el riesgo de padecer enfermedades como la obesidad; es decir, pretende conocer qué genes pueden activarse o desactivarse para eliminar o reducir el riesgo de padecer obesidad.

El objetivo es que en el futuro se comprenda cómo la dieta afecta a los genes, y a clasificar a las personas en subtipos genéticos que permitan aplicar un tratamiento dietético acorde a su genoma.

Esto a fecha de hoy es ciencia ficción.

La genética nutricional incluye la nutrigenómicanutrigenética y la epigenética nutricional.

Nutrigenética

El ejemplo más claro de nutrigenética es la fenilcetonuria, una enfermedad causada por el déficit de una enzima, la fenilalanina hidroxilasa. Esta enfermedad está producida por una mutación en el gen que codifica la enzima, por lo que al no poder producirla, no puede obtener su efecto que es el de metabolizar fenilalanina. El tratamiento primario es la eliminación de fenilalanina de la dieta.

Nutrigenómica

La restricción calórica y modificación de hábitos alimentarios en obesos están proporcionando información sobre cómo ciertos genes se activan. Por ejemplo, estudios sugieren que los genes responsables del metabolismo de insulina se ralentizan. También se está estudiando la expresión de ciertos genes que pueden activar el cáncer.

Epigenética nutricional

La  epigenética regula los procesos de cómo y cuándo deben activarse o desactivarse los genes. La dieta puede producir cambios epigenéticos que resulten en la activación o desactivación de ciertos genes, y en última instancia afectar al metabolismo.

Nutrientes como el ácido fólico, la colina, vitamina B12, y B6 producen activación de ciertos genes.

Aplicación dietética práctica

Existen más de 2 mil test genéticos en el mercado, aunque la mayoría de ellos miden un sólo gen, y por tanto una sola enfermedad.

Algunos tests genéticos están validados y se utilizan en la práctica médica para determinar mutaciones ne determinados genes, por ejemplo la fenilcetonuria.

Pero la inmensa mayoría de test genéticos disponibles fuera del ámbito hospitalario no están validados clínicamente, regulados adecuadamente y su uso no implica que aporte información precisa ni útil.

Enfermedades complejas como el cáncer, enfermedades cardiovasculares, obesidad, etc, están causadas por factores genéticos y ambientales. Por otro lado, las interacciones entre genes y medio ambiente son bastante desconocidas. Recientemente se han descubierto 7 nuevos genes relacionados con la diabetes, si bien ello no ha servido para tratar la enfermedad.

Falta mucho todavía para que podamos usar la información que muestran los genes y traducirla para usarla en la práctica dietética y obtener dietas más personalizadas.

La obesidad es una enfermedad causada principalmente por un superhábit energético, a su vez por un exceso en la ingesta y/o ejercicio o actividad insuficiente. Incluso un exhaustivo conocimiento de las funciones genéticas, ¿impediría que alguien con hábitos poco saludables los cambie por saludables?

Quizá en 100 años, podamos disponer del conocimiento íntegro del genoma humano y las interacciones de gran parte de genes. En todo caso ello complementaría el tratamiento dietético y la educación nutricional personalizada.

Más info en inglés: Frequently Asked Questions About Genetic Testing, National Human Genome Research Institute

inflamacion

Alimentos contra la inflamación

Alimentos para luchar contra la inflamación

La inflamación es una respuesta natural del cuerpo ante una infección o una herida, y es un mecanismo importante y necesario que ayuda a que el cuerpo se cure, al atraer más nutrientes y células a la zona afectada.

Sin embargo, en ocasiones se produce inflamación en todo el cuerpo, lo que es más un problema que un beneficio.
Esta forma crónica de inflamación está asociada con problemas como artritis, enfermedad cardiovascular y algunos tipos de cáncer.

Algunas enfermedades como la fibromialgia o enfermedades que cursan con inflamación y dolor corporal generalizado, podrían verse aliviadas con una dieta rica en estos alimentos.

Alimentos que tienen capacidad de luchar y prevenir la inflamación:

Alimentos ricos en omega 3

Una causa de inflamación puede ser la descompensación entre ácidos grasos omega 3 y 6 en el organismo.
La dieta típica suele incluir 10 veces más ácidos grasos omega 6 que omega 3.
El salmón, bacalao, sardinas, anchoas, trucha y las nueces son fuente de ácidos grasos omega 3.

Aceite de oliva virgen extra

El aceite de oliva contiene antiinflamatorios naturales que pueden ser los responsables de los beneficios para el corazón que produce.

Alimentos ricos en antioxidantes

En general todas las frutas y verduras consumidas crudas.
Algunos de estos alimentos incluyen las uvas, fresas, frambuesas, moras, cerezas, albaricoques, sandía, espinacas, brócoli, coliflor, calabaza, zanahoria, manzana o tomate.

Especias

El ajo, la canela, el jengibre y la cúrcuma son especias con propiedades antiinflamatorias, por lo que usarlas en la cocina son una buena opción.
Si tenes una batidora puedes hacer batidos de frutas con espinacas, zanahoria y jengibre.

Té verde

El té verde contiene fitoquímicos que parecen ayudar a prevenir la inflamación y las articulaciones, aunque los estudios sugieren que serían necesarias  3 a 4 tazas al día.

 

Acrilamida

Acrilamida: ese tostado tan ¿rico?

Acrilamida en alimentos

Muchos alimentos tostados, horneados o a la plancha o a la parrilla, pueden contener una sustancia extremadamente peligrosa por su elevado potencial cancerígeno: la acrilamida.

Evitarlos reducirá tu exposición y posible riesgo de padecer cáncer.

Qué es la acrilamida

La acrilamida químicamente es una amida y se produce por reacción de un grupo amino de una proteína y uno carboxilo de un hidrato de carbono.

Se encuentra clasificada como posible carcinógena, pero sólo porque no se han podido extrapolar los datos de animales a humanos. No obstante parece evidente pensar que si es carcinógena en animales… lo será en humanos.
Por ello debe ser considerada como carcinógena.

El humo del tabaco contiene acrilamida.

Aunque se piensa que ha estado presente en el homínido desde el inicio del uso del fuego para cocinar, la preocupación por esta sustancia no deja de aumentar, apoyada por la paralela evidencia científica.

Cómo se forma

La acrilamida se forma por cocinado a altas temperaturas en alimentos especialmente ricos en almidón y por reacción del aminoácido asparagina con azúcares, especialmente glucosa y fructosa, por reacciones de Maillard

También ocurre a partir de otras moléculas menos frecuentes.
El cocinado puede ser de cualquier forma: asado, frito, cocido, etc, siempre que se den elevadas temperaturas, aunque se forman especialmente a partir de 120ºC.

Dónde se encuentra la acrilamida

Por orden de mayor a menor contenido de acrilamida, se encuentra en los siguientes alimentos:

  • Patatas fritas, patatas chips
  • Galletas, tostadas y crackers
  • Cereales y alimentos a base de cereales –cereales de desayuno, papillas para lactantes, etc-
  • Maíz tostado, aperitivos tostados
  • Café instantáneo
  • Productos de repostería y panadería

También se encuentra -en menores cantidades- en chocolate en polvo, pan, productos a base de mantequilla y cerveza.

Pan tostado

Rebanadas de pan con diferentes tostados. Lo adecuado sería un tueste como en la rebanada 3ª ó 4ª.

Consejos para reducir el consumo de la acrilamida

  1. Prepara los platos con el tiempo de cocción necesario y limítalo al máximo
  2. Dorar, no tostar los alimentos y no tostarlos demasiado
  3. Tuesta el pan hasta dejarlo dorado, de tono marrón claro más que oscuro y evitando áreas quemadas
  4. Mantén las patatas fuera de la nevera, ya que frías se puede aumentar la formación de acrilamida al cocinarlas
  5. Hornea con calor superior e inferior a un máximo de 200ºC, 180ºC si usas aire caliente
  6. Para galletas y pastas, hornea con calor superior e inferior pero a un máximo de 190ºC, 170ºC con aire caliente
  7. Las patatas fritas al horno deben distribuirse en una sola capa, en cantidades de unos 400g por bandeja

Para más información sobre como hacer correctamente patatas fritas, la La Asociación Europea de Transformadores de la Patata EUPPA dispone en su web de una página con consejos sobre cómo cocinar mejor las patatas fritas.

Por supuesto, sigue una dieta variada, sana y equilibrada:

  • Come frutas y verduras, lácteos bajos en grasa o sin grasa y cereales integrales
  • Consume carnes magras, pescados, legumbres, aves y frutos secos
  • Selecciona alimentos bajos en grasa saturada y grasa trans, colesterol, sal y azúcares añadidos

 

percepcion del peso

Mi hijo no está gordo

Padres y percepción del peso

“Mi hijo no está gordo, está rellenito”.  Cuántas veces no hemos escuchado eso.
La Real Academia Española define gordo como de abundantes carnes, muy abultado y corpulentoque excede del grosor corriente en su clase o muy grande, fuera de lo corriente.
Así que en realidad gordo y rellenito es lo mismo, solo que rellenito no incluye la connotación despectiva con la que a veces se utiliza “gordo”.

Es frecuente que los padres (y los padres de padres, los abuelos) tiendan a ver a sus hijos delgados
Padres que “ceban” a sus hijos con platos interminables, el “come hijo que estás muy flaco”…

Las cifras de obesidad son demoledoras. En España en 2012 el 57% de la población padecía sobrepeso u obesidad.
Sin embargo la misma encuesta recoge que el 75% de la población considera su estado de salud como bueno o muy bueno.

Parece claro que nos vemos y percibimos de una forma que en ocasiones distorsiona de la realidad.

¿Ven los padres a sus hijos siempre más delgados de lo normal?

Pues parece que muchos padres sí, según una revisión de estudios.
El 51% de los padres con hijos exceso de peso (sobrepeso u obesidad) subestimaron el peso de hijos son sobrepeso y obeidad, es decir pensaban que sus hijos pesaban mucho menos, tanto que pensaban que el peso era normal.

Además 1 de cada 7 padres de hijos con peso normal mostraron preocupación de que su hijo fuera muy delgado.

En otro estudio, también el 51% de los participantes subestimaron su peso: los que tenían obesidad indicaban en general padecer sobrepeso y los que padecían sobrepeso indicaban en general estar en un peso normal.

percepcion del peso

Representación de personas en diferentes estados corporales

Los padres tienden a subestimar el peso de sus hijos especialmente entre los 2 y 5 años. El problema es que los niños de esa edad suelen acarrear parte del peso y malos hábitos a la adolescencia y vida adulta.

El exceso de peso produce mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas, diabetes, artritis o cáncer.

Los pediatras deben estar más atentos al peso de los niños y en caso necesario advertir a los padres para controlar el peso dentro de límites normales.

 

multivitaminas

Suplementos de multivitaminas

Multivitaminas ¿inútiles?

Las vitaminas son sustancias esenciales -que el cuerpo no puede fabricar-, por lo que deben aportarse en la dieta.

Las vitaminas son 13, 4 liposolubles: A, D, E y K y 9 hidrosolubles: B1, B2, B6, B12, Niacina, Ácido fólico, C, Biotina y Ácido pantoténico.

Se requieren en cantidades muy pequeñas, generalmente sólo unos pocos miligramos diarios.

La característica de las vitaminas es que su carencia produce una enfermedad específica que sólo remite con la administración de la vitamina deficitaria.

Las vitaminas sólo sirven para cubrir una carencia vitamínica. Consumir más cantidad de una vitamina no hace que el cuerpo funcione mejor ni optimice ninguna de sus funciones, y simplemente es eliminada cuando es posible, o acumulada cuando las características de la vitamina lo hacen posible.

Esto hace que ingestas superiores y continuadas de multivitamínicos puedan producir a la larga problemas de salud.

Evidencia actual

3 estudios han demostrado que los suplementos de multivitaminas no ayudan para aumentar la longevidad, la memoria, ni para protegerse de enfermedades cardíacas.

Los suplementos de multivitaminas han demostrado el mismo efecto que el placebo.
Es decir, no poseen ningún efecto real

multivitaminas

En EE.UU. los suplementos dietéticos suponen una industria de billones de dólares, de los que casi la mitad corresponden a multivitaminas.

Un estudio con más de 6 mil doctores mayores de 65 años y con un seguimiento de 12 años no mostró por ejemplo ninguna diferencia en la memoria frente a los que consumieron placebo. No obstante se obtuvo un 9% menos de riesgo de padecer cataratas y cáncer, que requiere más investigación.

Otro analizó más de 1700 pacientes cardíacos. Tras dos años y medio no se observaron diferencias entre los grupos, en cuanto a número de fallecimientos, segundo ataque cardíaco o dolor de pecho intenso.

El último estudio tuvo en cuenta el análisis de 27 estudios más, en el que se incluyeron 450 mil personas.
No se encontró evidencia de que los suplementos ofrezcan beneficio para enfermedad cardiovascular o que retrasen la muerte por ninguna causa.
Tan sólo se encontró un mínimo beneficio para el riesgo de cáncer.

La evidencia científica muestra ningún efecto o un efecto muy ligero con el uso de suplementos multivitamínicos.

Por ello se insta a la población a que no use suplementos multivitamínicos indiscriminadamente y sin consejo de su médico o dietista-nutricionista, ya que altas dosis de algunos pueden producir daños en la salud.

 

Mama

Prevenir el cáncer de mama

Prevención de cáncer de mama

El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente en mujeres tras los cánceres de piel.

Según la Asociación Española contra el Cáncer, en España se diagnostican 22 mil nuevos casos anuales. Desgraciadamente la incidencia aumenta anualmente, bien por el envejecimiento de la población o por los avances en los métodos diagnósticos.

Se estima que 1 de cada 8 mujeres tendrá riesgo de padecer cáncer a lo largo de su vida.

El estudio recientemente publicado es bastante relevante ya que incluye a más de 73 mil mujeres postmenopáusicas durante 17 años, y a la vez es consistente con los datos de estudios anteriores, que mostraban una menor incidencia de cáncer de mama en aquellas que practicaban alguna actividad física.

Caminar 7 horas a la semana reduce un 14% el riesgo de cáncer de mama post menopausia

Aquellas mujeres que caminaban 7 horas semanales o más mostraron un 14% menos de incidencia de cáncer de mama que aquellas que caminaban 3 horas semanales o menos.

Las mujeres caminaban a un ritmo tranquilo de unos 5 Km/h.

Las mujeres más activas o las que practicaban ejercicio más intenso, mostraron una reducción de incidencia de cáncer de mama del 25%.

Además todas las mujeres se beneficiaron del ejercicio, tanto las sanas como las que padecían sobrepeso, o incluso aquellas que ganaron peso durante los 17 años de estudio.

Todavía no se sabe cómo el ejercicio disminuye el riesgo de padecer cáncer de mama, aunque se piensa que la actividad física podría regular las hormonas y sus efectos, incluyendo la de los estrógenos y la insulina, que pueden propiciar el desarrollo de cáncer de mama.

¿Cuánto ejercicio es suficiente para reducir el cáncer de mama?

El estudio es importante porque responde a lo que mucha gente se pregunta: cuánto ejercicio es suficiente para disminuir este riesgo.

Se recomienda que los adultos mantengan una actividad física semanal de al menos 150 minutos de intensidad moderada o 75 minutos de intensidad elevada.

Las actividades de intensidad moderada son por ejemplo un paseo a buen ritmo.
Las actividades intensas incluyen ejercicios que aumentan notablemente el ritmo cardíaco y la respiración y hacen sudar, como correr, aeróbico o fútbol.