Muchos padres niegan que sus hijos están obesos, cuando lo están.

La obesidad infantil es un problema grave de salud que no puede ignorarse. No se debe traumatizar al niño con dietas restrictivas o con personas y dietas no profesionales. Se debe reeducar su alimentación para ayudarle a perder peso progresivamente.

Los niños tienen que estar en su peso, ni más ni menos. “Cebar” o sobrealimentar a los niños que tienen un evidente exceso de peso, es irresponsable.

Muchos padres subestiman el peso de sus hijos

La Real Academia Española define gordo como de abundantes carnes, muy abultado y corpulentoque excede del grosor corriente en su clase o muy grande, fuera de lo corriente

En realidad gordo y rellenito es lo mismo, solo que rellenito no incluye la connotación despectiva con la que a veces se utiliza “gordo”.

Es frecuente que los padres o los abuelos tiendan a ver a sus hijos delgados. Estos padres a veces “ceban” a sus hijos con platos interminables: “come hijo que estás muy flaco” y demás.

Pero las cifras de obesidad son demoledoras. En España en 2012 el 57% de la población padecía sobrepeso u obesidad.  Sin embargo un estudio recogía que el 75% de la población consideraba su estado de salud como bueno o muy bueno

O sea que nos vemos y percibimos de una forma que en ocasiones distorsiona de la realidad.
Hay chavales que son delgados y realmente siendo niños y en pleno crecimiento…esos pueden comer casi lo que quieran.

El problema viene cuando los niños engordan y se les nota con evidente exceso de peso, y a pesar de ello son sobrealimentados y/o mal alimentados

También se debe ayudar con el ejemplo o promoviendo que realice actividad física alguna. Los niños son complejos, no hay una sola receta. A unos puede gustarles el fútbol, a otros les gusta más pasear en el campo, a otros pasear con el perro. Lo importante es que hagan algún ejercicio, como mínimo pasear.

Los padres no ven a sus hijos como obesos

El 51% de los padres con hijos exceso de peso (sobrepeso u obesidad) subestimaron el peso de hijos son sobrepeso y obesidad. Es decir pensaban que sus hijos pesaban mucho menos, tanto que pensaban que el peso era normal.  

Además 1 de cada 7 padres de hijos con peso normal mostraron preocupación de que su hijo fuera muy delgado.   

En otro estudio, también el 51% de los participantes subestimaron su peso: los que tenían obesidad indicaban en general padecer sobrepeso y los que padecían sobrepeso indicaban en general estar en un peso normal.   

En general, los padres tienden a subestimar el peso de sus hijos especialmente entre los 2 y 5 años

El problema es que los niños de esa edad suelen acarrear malos hábitos a la adolescencia y vida adulta. El exceso de peso produce mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas, diabetes, artritis o cáncer. Si es necesario busca ayuda profesional.

Si ves que está pasado de peso, no hace falta que se lo digas. Basta con decirle que es mejor para el. Y obviamente comer lo mismo con el, para que vea que es mejor para todos y no se sienta diferente, raro ni “sospeche”.

También es vital que los padres adquieran mejores hábitos para que sus hijos los adquieran. Procura comer bien y cuidar la alimentación de la familia. No compres ni le des bollería, dulces, golosinas. En su lugar dale un plátano o córtale en trozos una fruta en casa. Deja los procesados, las bebidas y refrescos y zumos comerciales. Fruta fresca o zumo ocasionalmente o para la transición.

Prevenir la obesidad infantil

La obesidad infantil en España en 2011 superó todos los récords mundiales, por encima incluso de países tradicionalmente obesos como USA.
El 45% de los alumnos de 6 a 10 años padecen exceso de peso (sea por sobrepeso u obesidad).

Sobrepeso y obesidad infantil en España

El estudio tiene en cuenta niños y niñas de 6 a 9,9 años, de todo el territorio español, incluido Ceuta y Melilla, realizado con una muestra de 7.923 alumnos de Octubre 2010 a Mayo 2011

Prevalencia de sobrepeso y obesidad infantil

Los datos mostraron -según estándares de la OMS-:

  • 0,7 % Delgadez
  • 54,1 % Normopeso
  • 26,1 % Sobrepeso
  • 19,1 % Obesidad

Es decir, un 45,2 % de los alumnos españoles de 6 a 9,9 años padecen exceso de peso.

Por sexos, existe una diferencia significativa en la obesidad masculina infantil, que se sitúa en el 22 %, frente al 16,2 % de obesidad femenina infantil, es decir que la Obesidad es un 5 % mayor en alumnos que en alumnas.

Cabe destacar que las cifras de delgadez por sexos son en ambos del 0,7 %.

Comparando los datos de este estudio (Octubre 2010 – Mayo 2011) con los datos del estudio anterior (enKid 1998-2000), el sobrepeso disminuye un 1,3 %, pero se produce un aumento del 1,7 % en la Obesidad.

Cabe destacar el aumento de Obesidad Femenina para alumnas de 6 a 9 años: del 9,8 % en 1998-2000 al 14,8% -un 5% mayor-.

El estudio revela una diferencia del 5 % superior en la prevalencia de Sobrepeso y Obesidad en alumnos con padres con niveles de estudios no universitarios (primarios o Secundarios).

Por estrato económico, las familias con ingresos brutos superiores a 2.500 € /mes mostraron un 39,5% de alumnos con exceso de peso (Sobrepeso y Obesidad), frente al 46,5 % de alumnos con ingresos en su hogar de 1.500 – 2.500 € / mes, y el 50,1 % en familias con ingresos inferiores a 1.500 € / mes.

Ordenador, TV, DVD y Videoconsolas en la habitación

El estudio muestra que aquellos que no tienen estos aparatos, presentan un peso normal en el 56,2 %, frente al 48,9 % de los que sí tiene alguno o varios de estos aparatos.

Además el exceso de peso -sobrepeso y obesidad- es 43,2 % en los que no poseen aparatos en su habitación, frente al 50,2 % de alumnos que sí poseen Ordenador, TV, DVD y Videoconsolas.

Los niños puede acceder a información dietética y nutricional a través de dos vías:

  • El Centro Escolar
  • Sus padres u otros familiares o tutores

Desde mi punto de vista y en cuanto al Centro Escolar se refiere, el plan educativo no es adecuado al no incluir una asignatura que forme a los alumnos en dietética básica ni a esa edad ni más adelante.  

Son los padres los responsables  por tanto actuar sobre el sobrepeso o de la obesidad de sus hijos.
Y también de poner los medios necesarios para tratarla. 

Los padres no pueden controlar lo que sus hijos adolescentes comen fuera de casa. Por eso es necesario educar a los niños antes de que crezcan y tengan acceso a alimentos no aconsejables y que empeoren su situación.   

Pasar por la niñez con exceso de peso no sólo es un problema social, porque el resto de los niños son bastante crueles con el aspecto. Es un problema de salud muy serio, que de no atajarse convenientemente puede hacer que el problema persista durante toda su adolescencia y vida adulta.

Atajar convenientemente significa ponerse en manos de un profesional. Porque en esta etapa cualquier carencia por muy mínima que sea puede producir un problema serio en su desarrollo.  

En ese aspecto, es importante que los niños no tomen nunca lo que los padres toman, o lo que creen que es bueno, sean hierbas naturales, medicinas o cualquier otro remedio. Independientemente de la fiabilidad y ausencia de peligro de lo que tomen sus padres, los niños tienen diferentes necesidades y niveles de tolerancia. Está completamente desaconsejado el uso de preparados de hierbas en niños.  

Los padres los máximos responsables, pero también quienes pueden cambiar la alimentación de sus hijos y su salud. Los niños normalmente pueden comer lo que ellos creen suficiente, no lo que los demás creen conveniente y casi nunca lo que sus madres creen necesario.

Se pierde la costumbre de comer con los hijos, especialmente cosas saludables. Los hijos que ven a sus padres comer garbanzos con tocino comerán garbanzos con tocino. Y los niños que ven a sus padres comer fruta y verdura sin duda comerán fruta y verdura.

Es parte del proceso educativo enseñar a los niños a comer bien, aunque a veces suponga renunciar a platos que podrían resultar menos saludables. Parte de ese proceso es responsabilidad del Centro Educativo, y parte, de los Padres.

La actividad física es otro de los pilares a tener en cuenta y es muy importante para el desarrollo del niño. El niño debe jugar o practicar alguna forma de ejercicio, sea o no competitivo.

Sigue existiendo una terrible manía a pensar que mejor cuanto más “hermoso”. Esa idea de cuanto más hermoso más sano no tiene que ver con la realidad. Sano se aplica a un niño de peso normal (e incluso un poco por debajo de su peso), mientras que sobrepeso es por definición una enfermedad, no es una situación sana
Las reminiscencias del hambre de la guerra de nuestros abuelos parecen haber sido heredadas por nuestros padres. La sombra acechante del hambre parece hacer siempre más recomendable comer más de lo necesario por si acaso mañana no se come. Esto por suerte no ocurre en España desde hace más de 30 años: hay disponibilidad total de alimentos y el hambre generalizada es historia.

Conclusiones

  • Nos encontramos ante un grave problema de Salud Pública: el exceso de peso es un problema de salud muy extendido en la infancia.
  • Predice la carga de obesidad futura y enfermedades crónicas asociadas: diabetes, hipertensión, cardiovasculares, cáncer.
  • Parece que el crecimiento de la obesidad infantil se está estabilizando.
  • La obesidad infantil afecta más a la clases sociales desfavorecidas: Las intervenciones educativas deben dirigirse a las clases sociales con bajo nivel de renta y estudios para reducir las desigualdades en salud.
  • Los padres y familiares no deben alentar a los niños a comer más de lo que quieren ni “traumatizarlos” por ser delgados si están sanos.
  • Deben potenciarse las medidas encaminadas a modificar el entorno alimentario, haciéndolo más saludable, y que faciliten la práctica de actividad física.
  • Los alimentos no deben usarse jamás como premios ni recompensas, porque no lo son. “Si haces eso te doy un chocolate”. Los alimentos no son premios ni castigos, son el medio de mantener una adecuada nutrición que nos permita el mejor estado de salud.
  • Tampoco son parte de una competición de padres separados. Ella le da este dulce pues yo le llevo este más grande…No.
  • Enséñale a comer bien, llévale a comer a sitios de comida rápida muy ocasionalmente. Y prémiale con cosas que le gusten. Los besos y abrazos son por descontado y van siempre incluidos

Sólo desde verano de 2011 los Centros Escolares españoles están obligados a poseer Menús Escolares supervisados por un Dietista Nutricionista.

La Sanidad pública simplemente pasa de todo y no incluye Dietistas Nutricionistas en pleno 2021.
Por eso como padres debemos hacer un esfuerzo no sólo educativo, también cuidando y educando la alimentación de los niños

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